El presidente Felipe Calderón en su campaña prometió eliminar este impuesto.
Empecemos por primera vez a exigir y a unirnos como mexicanos, para poderlo obligar a que cumpla su palabra.

El gobierno mexicano es el único en el mundo que le cobra a sus ciudadanos impuestos por tener un coche desde 1968, precisamente para generar ingresos y pagar las olimpiadas de ese año en el país, y 40 años despúes no ha sido derogado.