Hace unos dias una amiga muy querida compartio conmigo una revista española q se llama "Mente Sana" la no. 27 de Agosto o Septiembre del año 2007.

El contenido es tan interesante que a partir de hoy postearé algunos.

El primero es este,

"Siete Formas de Maltrato"

Victimista, Tiránica, manipuladora... son personalidades que se adoptan para conseguir el control en las relaciones desiguales. Desenmascararlas es el primer paso para apartarse de ellas.

1-7 Relaciones Tiranicas:

Cuando las relaciones están fundadas en la igualdad y la libertad es posble encontrar soluciones si nos sentimos maltratados. Decimos "no" y elegimos otro camino, lo que significa cuidar de nosotros, del otro, de la vida... Por mucho prestigio que haya tenido el sufrimiento, el sacrificio o la resignacion, a la vida no le hacen bien las relaciones que desvitalizan y hacen sufrir. El problema viene cuando las personas no son libres o no se definen como iguales en rango, aun siendo diferentes. Aquí brota la semilla inevitable del dolor.

Si nos centramos en el maltratador que adopta la postura de tirano, depredador y desconsiderado descubrimos que, en su alarde de superioridad y autoritarismo - con el que busca asustar o humillar -, se esconde su incapacidad para lograr el respeto que desea y que teme no conseguir de forma natural. Necesita imponerse porque no confia en si mismo y no puede respetarse,

Probablemente, dentro de un tirano se esconde alguien que vive humillado y envilecido y decidio tomar la posición del fuerte para humillar y envilecer a los demás. El modelo de relación sufriente tirano-vasallo está teñida de miedo. Quizá todas las relaciones destructivas vienen del miedo y de la falsa idea de que "yo soy mejor que tu".

La posición del tirano se aprendió en los primeros vinculos familiares. A veces permanece latente y despierta en los contextos que lo consienten, como las clásicas situaciones profesionales de mando. O el tirano huele la carnaza de los que toman la posición de débiles y victimas. Y es que las relaciones tienden a hacer sinapsis con sus opuestos. El fuerte busca al débil, el astuto al ingenuo, el sacrificado al gozador, el sadico al masoquista...

Sea como sea, resulta de gran ayuda respetar y mirar la dignidad del que ejerce de tirano - su persona, no sus actos - y ver el miedo y la villania que esconde.

Al mismo tiempo, debemos sentir siempre nuestra propia dignidad y respeto para dejar claro que no toleraremos salidas de tono o desconsideraciones. Es casi una prueba de inmunidad tener interiorizado que todos somos dignos, "ni mejores, ni peores" y no olvidarlo nunca. Cuando tratamos con personas enfermas de poder, debemos apartarnos de su camino. Si se trata de contextos inevitalbles, nos mantendremos en nuestra posición interior de valor.

escrito por Juan Garriga, Psicologo y codirector del Insitut Gestalt de Barcelona. Experto en constelaciones familiares.

Mente Sana. Número 27 Pag 116 y 117