Llueve,
hace tres minutos me despedi de ti
y senti como tu mirada se clavava a mi espalda.
No llore,
pero tube miedo de no volver a verte
de una despedida definitiva
de que conocieras a alguien mas espectacular q yo
de que te enamoraras de otro dia lluvioso.
Llueve,
no hay ni luna ni sol,
ni dia ni noche,
solo gotas que caen ligeras
mojando el camino por el que se va el tiempo.